29 may. 2012

Querido profesor | Dear Professor


Lo que aprendí del Profesor Luis M. Mansilla | What I Learnt from Profesor Luis M. Mansilla
Fundación ARQUIA / Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, 2012

El pasado 8 de mayo la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid recordó la figura de Luis M. Mansilla en un emotivo acto de homenaje. En él se presento una pequeña publicación producida de manera anónima y colectiva por parte de los antiguos alumnos del profesor. | On May 8, School of Architecture of Madrid remembered the figure of Luis M. Mansilla in an emotional tribute to him. There, it was presented a small publication produced anonymously and collectively by his former students.




“Con el fin de transmitir el legado del Profesor Luis M. Mansilla en sus 25 años de docencia de la arquitectura, se convoca a sus antiguos alumnos a participar en una recopilación anónima y personal de sus propios aprendizajes. Para ello, se invita a todos los interesados a presentar un texto breve que relate o exponga un ejemplo concreto o un aspecto preciso del aprendizaje resultado de la conversación académica, pública o privada con el profesor”. Con estas palabras, un grupo de estudiantes de Madrid establecía, a finales de febrero de 2012, las bases del libro “Lo que aprendí del Profesor Luis M. Mansilla”. Una cuarentena larga de testimonios configura el grueso del texto final.

Vale la pena detenerse a escuchar las voces de quienes han tenido la oportunidad de aprender con Luis M. Mansilla y han querido compartir su experiencia. “Luis no era un profesor estrella de esos que se lo creen y les gusta escucharse a sí mismos cuando hablan. No parecía una persona impartiendo clase, sino una persona compartiendo la clase”, dice un alumno de Madrid. “De las conversaciones con Luis uno sacaba pistas que le guiaban, más que a saber buscar, a saber cómo encontrar sus herramientas”, comenta otra alumna.

 Luis era un profesor tremendamente querido por sus estudiantes. Los relatos revelan en este aprecio las especiales dotes docentes que atesoraba: “Luis Moreno Mansilla era capaz de revelarnos paulatinamente nuestras posibilidades y, a través de sus conversaciones, conseguir que iniciáramos nuestra propia búsqueda creativa”. “Luis fue, y sigue siendo, una lección constante”.

Comentarios, correcciones y anécdotas pueblan los relatos que se incluyen en el libro. Una muestra de afecto y de respeto muy poco común en el mundo académico. Una prueba más del talento extraordinario del profesor Mansilla.

David H. Falagán
“In order to pass on Professor Luis M. Mansilla’s legacy in his 25 years of teaching of architecture, his former students are summoned to take part in an anonymous compilation of their learning. All interested are invited to put forward a personal example or specific feature of their learning that comes about as a result of an academic conversation, private or public, with the Professor”. With these words, a group of students from Madrid established, in late February 2012, the foundation of the book "What I Learnt from Professor Luis M. Mansilla ". More than forty contributions set the bulk of the final text. 

It is worth pausing to hear the voices of those who have had the opportunity to learn from Luis M. Mansilla and wanted to share their experience. "Luis was not a star teacher of those who believe and like to hear themselves when they speak. He didn’t seem to be a person giving the class, but a person sharing the class, "says a student from Madrid. "From conversations with Luis you took a track that guided you, rather than how to seek, how to find your tools," says another student. 

Luis was a teacher immensely beloved by his students. The stories revealed his special qualities as a professor in this appreciation: "Luis Moreno Mansilla was able to gradually reveal our possibilities and, through his conversations, make start our own creative search." "Luis was, and remains, a constant lesson." 

Comments, corrections and anecdotes inhabit the stories included in the book. A show of affection and respect rare in academia. Further evidence of the extraordinary talent of Professor Mansilla.