5 jul. 2019

Simplemente Oíza

Oíza
Javier Vellés
Puente Editores, 2018

Con motivo del centenario del nacimiento de Francisco Javier Sáenz de Oiza (1918-2000), durante el año pasado se organizaron diversos actos de conmemoración y homenaje a este extraordinario arquitecto navarro. Uno que quedará para el recuerdo -y para completar bibliotecas- es este magnífico volúmen que lleva el sello editorial de Puente Editores. | On the occasion of Francisco Javier Sáenz de Oiza's centenary (1918-2000), during last year various acts of commemoration and homage to this extraordinary Navarran architect were organized. One that will remain in the memory - and to complete libraries- is this magnificent volume published by Puente Editores.




El título ya ofrece una pista de lo que nos vamos a encontrar. Simplemente "Oíza". Probablemente pocos arquitectos españoles han tenido una personalidad y una trayectoria tan singular como la suya, capaz de convertirse en marca, y sinónimo de recuperación de la arquitectura española durante la segunda mitad del siglo XX.

Su trabajo es ampliamente conocido a través de obras sumamente singulares -Santuario de Nuestra Señora de Aránzazu (1950-1954), Edificio Torres Blancas (1961-1969), Banco de Bilbao (1971-1978), Palacio de Festivales de Cantabria (1991)-, pero también a través de proyectos que han marcado el desarrollo de ciudades y han inspirado a generaciones de arquitectos españoles -Poblado de Entrevías (1956), Viviendas en la M30 (1986-1989), etc. En sus obras se intuye una capacidad de aprendizaje, de renovación, a veces incluso de provocación, y una inteligencia para leer los contextos que convierten su trabajo en una trayectoria digna de estudio.

El volumen de Javier Vellés precisamente supone una herramienta magnífica para acercarse a la figura de Oíza como objeto de investigación. Su mirada es la de un arquitecto y profesor notable que trabajó con Sáenz de Oíza tanto en tareas profesionales como académicas. Por eso su aproximación tiene la capacidad de hacer una lectura paralela del personaje y de su arquitectura, de manera que es posible reconocer la importancia de los contextos, las influencias y del aprendizaje personal en sus proyectos. En este sentido, no es casual que en las introducciones al texto de Rafael Moneo y Antón Capitel se coincida en el reconocimiento de un cierto género "evangélico" en la narración de Vellés.

Sin duda, el libro es ya una pieza clave en la curiosamente escasa bibliografía monográfica sobre Oíza. Al reconocimiento metodológico de una figura creativa clave de la arquitecura española reciente se suma el valor de las microhistorias que componen un texto lleno de personajes, anécdotas y, por supuesto, arquitectura.

David H. Falagán