20 jul. 2020

Ensayos de vivienda sostenible


Dos edificios en Mataró. Dos vías para la sostenibilidad en arquitectura
Lluís Grau i Molist
Lluís Grau i Molist, 2020

Lluís Grau y Jerónimo Durán (Durán & Grau) proyectaron al inicio del siglo XXI uno de los mejores edificios residenciales construidos en España en los últimos 20 años. Lluís Grau registra en esta publicación esa y otra obra de vivienda colectiva promovida por la empresa pública municipal de Mataró PUMSA.





El primer ejemplo, el proyecto de las viviendas públicas de alquiler para jóvenes en la calle Teià de Mataró, explora un modelo de viviendas compactas, de ocupación versátil y doble orientación gracias a un acceso a través de galería. Tanto la ordenación tipológica como el modelo constructivo de prefabricación in-situ y todos los mecanismos pasivos de mejora del comporatamiento climático suponen una exploración holísitica de la innovación en vivienda colectiva. El segundo ejemplo, viviendas públicas de alquiler en la calle Meléndez Valdés de Mataró, aplica el conocimiento acumulado en el uso de los recursos -agua, energía- en una edificación de tipología y elementos constructivos de carácter más tradicional.

La publicación, modesta autoedición del propio arquitecto, pone el acento en los aspectos poco presentes en publicaciones menos técnicas de arquitectura. Aquí Lluís Grau recorre las decisiones del proceso proyectual desde argumentos que ponen en relación las circunstancias contextuales con los objetivos arquitectónicos y las inquietudes técnicas. De esta manera se registra -y divulga- una capa del proyecto no siempre visible, y sin embargo esencial para la calidad del confort final y el comportamiento energético de la arquitectura.

Podríamos estar tentados de utilizar el concepto de "manifiesto" para hablar de uno de los ejemplos registrados en esta publicación -el magnífico proyecto de la calle Teià-, aunque debemos ser prudentes con esta idea. Es habitual asociar los ejercicios de "arquitectura manifiesto" de la modernidad con obras reconocibles por la trascendencia plástica o técnica de las innovaciones planteadas. Seguro que cada uno tiene su particular imagen en la retina (el Pabellón de Barcelona de Mies van der Rohe, la Casa Saboya de Le Corbusier, la Casa Kaufmann de Frank Lloyd Wright... por citar obviedades). Sin embargo, conviene recordar que todos esos "edificios manifiesto" tienden a "simular" maneras de construir a las que deberíamos aspirar; son llamadas de atención promovidas desde modelos a escala 1:1 capaces de fijar en el imaginario nuevos paradigmas. 

En eso se diferencian de las viviendas en la calle Teià. No se trata de un manifiesto, sinó de un ensayo real, monitorizado para garantizar un aprendizaje de su comportamiento. Por eso, desde una apariencia discreta y perfectamente armónica con su territorio, seguramente merece con mayor justicia la etiqueta de "arquitectura experimental". Es una muestra más de que, de la misma manera que la tecnología y buena parte de las infraestructuras, la experimentación real en la arquitectura del siglo XXI se ha invisibilizado. De ahí el riesgo de minusvalorar la importancia pedagógica de las experiencias y logros de la arquitectura en favor de la sostenibilidad. Y por eso también, la importancia de registros como el que propone este volumen.

David H. Falagán