18 abr 2013

Archigram: Arquitectura de culto | Archigram: Cult-Architecture

A Guide to Archigram 1961-74
Dennis Crompton (ed.)
Princeton Architectural Press, 2012

A Guide to Archigram 1961-74 es un pequeño libro (tamaño postal aunque con cerca de 500 páginas) que repasa de manera gráfica y concisa el trabajo de este influyente equipo de arquitectos británicos. El texto recupera una edición anterior de Dennis Crompton (Concerning Archigram) publicada por Academy Editions en 1994. | A Guide to Archigram 1961-1974 is a small book (postcard size but with around 500 pages) that reviews graphically and concisely the work of this influential British architects team. The text reviews an earlier edition of Dennis Crompton (Concerning Archigram) published by Academy Editions in 1994.


Quizás por sus dimensiones, el libro permite una lectura muy cercana del grafismo inconfundible de Archigram. Sin embargo la publicación no solo reproduce imágenes: se propone una visión cronológica de las propuestas en la que se incluyen varios textos de Peter Cook, David Greene, Warren Chalk, Dennis Crompton, Ron Herron y Mike Webb, muy útiles para comprender los debates que contextualizan su trabajo.

Al margen de consideraciones arquitectónicas más serias, para mucha gente hablar de Archigram es hablar de la cultura POP, de los Beatles, incluso de los Monty Python. Sin embargo yo siempre he creído que el fenómeno Archigram está más cerca de un concepto que quizás deba ser definido: la arquitectura de culto –más allá de la arquitectura “de autor”.

Años antes de que el primer número de Archigram fuera publicado, François Truffaut, Jean-Luc Godard y algunos más presentaban desde las páginas de Cahiers du Cinéma la idea del “cine de autor”. Defendían un cine que aceptaba la completa responsabilidad del director en la obra cinematográfica frente a las imposiciones de la producción. En esta línea, hoy es más frecuente hablar de “cine independiente”, un término que puede aportar matices pero que también define aquellas obras que aportan una personalidad narrativa y un lenguaje visual que se aleja de las referencias comunes del género. El “cine de culto”, difícil de describir incluso para los expertos, suele identificarse con películas “de autor” o “independientes” que con el tiempo han llegado a alcanzar la admiración de una buena parte del público -casi podríamos hablar de algo más que admiración, dada la militancia fetichista de algunos casos conocidos.

Si tuviéramos que localizar una militancia parecida en el mundo de la arquitectura seguro que Archigram sería un caso de estudio. Se trata fundamentalmente de una arquitectura “no construida”, donde no hay más iniciativa ni intervención que la de los propios arquitectos; tanto la narración como el lenguaje gráfico se posicionan deliberadamente lejos de la práctica común; incluso podemos hablar de cierta admiración popular posterior, materializada en exposiciones, libros o galardones tan prestigiosos como la Medalla de Oro del RIBA –concedida en 2002, casi 30 años después de las últimas propuestas del grupo.

Arquitectura de culto o no, la comparación con el cine parece pertinente. Lo es porque la arquitectura de Archigram encierra en sus proyectos todo un discurso narrativo de ficción, construido en torno a una utopía tecnológica -en ocasiones metafórica- capaz de transformar los modos de vida, el trabajo, el consumo o el ocio de las personas. Toda una huida hacia delante frente al dogmatismo funcionalista: una visión activa y diversificada de la tecnología frente al desarrollo pasivo y homogéneo.

 David H. Falagán
Perhaps because of its size, the book enables a very close reading of unmistakable Archigram graphics. However, the publication not only reproduces images: it proposes a chronological view of projects which includes several essays by Peter Cook, David Greene, Warren Chalk, Dennis Crompton, Ron Herron & Mike Webb, very useful for understanding the debates contextualizing their work. 

Apart from more serious architectural considerations, for many people talking about Archigram is talking about pop culture, the Beatles, even Monty Python. But I have always believed that the notion of Archigram is closer to a concept that may need to be defined: cult-architecture -beyond auteur architecture. 

Years before the first issue of Archigram was published, François Truffaut, Jean-Luc Godard and some others showed from the pages of Cahiers du Cinéma the idea of "auteur cinema". They advocated a cinema that accepted full responsibility of the director in film work against the impositions of production. In this line, it is more common to speak of "independent cinema," a term which can contribute shades but also defines those works that provide a narrative personality and a visual language that moves away from the common references of the genre. The "cult cinema", hard to describe, even for experts, is usually identified with " auteur cinema " or " independent cinema " which over time have come to achieve the admiration of a large part of public -almost we could talk about somewhat more than admiration, given the fetishistic militancy of some known cases. 

 If we were to locate a similar militancy in the world of architecture Archigram sure would be a case study. It is fundamentally an "unbuilt" architecture where there is no initiative or intervention than the architects; both narrative and graphic language deliberately position themselves far from common practice; even we can talk about some later popular admiration materialized in exhibitions, books or such prestigious awards as the RIBA Gold Medal, awarded in 2002, nearly 30 years after the group's latest proposals. 

Cult-architecture or not, the comparison with cinema seems relevant. This is because the architecture of Archigram holds in its projects a whole fictional narrative, built around a technological utopia-metaphorically sometimes- able to transform lifestyles, work, consumption and leisure of people. Just a headlong rush against functionalist dogmatism: an active and diversified vision of technology versus the passive and homogeneous development.