30 jul. 2014

Ciudades para la gente

Ciudades para la gente
Jan Gehl
Ediciones Infinito, 2014

Ciudades para la gente es un libro publicado gracias al apoyo de UN-HABITAT. Este dato en sí ya revela que su título no es gratuito. Gehl, un experto en la dimensión humana de los asentamientos urbanos, muestra aquí la importancia de este punto de vista en el planeamiento de las ciudades. | Ciudades para la gente is a book published with the support of UN-HABITAT. This fact in itself reveals that its title is adapted to reality. Gehl, an expert on the human dimension of urban settlements, shows here the importance of his point of view to the city planning.





Empezando por el final, el texto acaba proponiendo nada menos que una caja de herramientas para el diseño urbano. Son pequeños consejos, trucos ilustrados y ejemplos identificados, cuyo objetivo es no perder de vista la escala humana, tanto a la hora de concentrar o dispersar servicios, como en el momento de planificar los sistemas de transporte, o de dotar de visibilidad real a la cota cero de nuestras ciudades.

El libro en su conjunto es una muestra de la importancia de la observación a la hora de diseñar los espacios urbanos. Gehl justifica esta observación como acción necesaria para asegurar las condiciones de calidad de vida en las ciudades: la percepción de la escala, la percepción de los lugares como ámbitos de encuentro y comunicación, la percepción de seguridad y salubridad, etc.

El modo en que se planifican las ciudades sufrió grandes cambios durante el siglo XX, provocando importantes disfunciones urbanas. Gehl lo explica así:

Ni los planificadores urbanos ni los de tránsito le asignaban prioridad al espacio público o a la vida urbana, y por muchos años se operó sin saber de qué manera las estructuras físicas influían sobre el comportamiento humano. Las consecuencias drásticas que el modelo modernista de planificar le infligió al modo como las personas usan el espacio urbano no se evidenciarían hasta mucho más tarde. En general, no se ha reconocido que la vida urbana pasó de ser parte de una tradición a convertirse en un aspecto que depende enteramente de un adecuado proceso de planeamiento.

En conjunto, se aporta una mirada operativa desde la tradición más humanista del urbanismo (enraizada en los planteamientos de Jane Jacobs y todos-as sus seguidores) que identifica, diagnostica y enuncia desafíos a los que se enfrentan las ciudades actuales.

David H. Falagán