11 dic. 2014

Usos y casas [II]

La habitación. Más allá de la sala de estar
Xavier Monteys
Gustavo Gili, 2014

Donde Casa collage insinuaba el hogar como la construcción de una suma de habitaciones, La habitación significa el enfoque específico de esta partícula del hábitat. Un enfoque que trata de desvelar la enorme importancia de este ámbito, del que demasiadas veces solo nos ha interesado su número. | Where Casa collage hinted home as a sum of rooms, La habitación means the specific focus of this particle of the habitat. One approach that tries to reveal the enormous importance of this area, which has too often been mentioned only by the quantity.





La ciudad está hecha de habitaciones. Con esta sencilla afirmación cierra Monteys esta segunda entrega de su particular interpretación de la casa. No pretendo hacer de spoiler del libro, ni destripar a nadie su lectura, pero es bueno conocer la tesis que recorre todo el texto: la visión de la habitación como unidad de agrupación que configura la casa, puede llevarse a una escala superior para comprender la ciudad como una suma de habitaciones.

Entendamos a qué se refiere el autor con habitación. El vocabulario de lo doméstico es desbordante, dadas las implicaciones culturales y antropológicas del habitar. Alcoba, aposento, cámara, celda, célula, cuarto, dormitorio, pieza o estancia son algunos de los términos que el propio autor menciona, cada uno con sus características y sus complejidades semánticas. En este caso, el término habitación es utilizado como un común denominador de todos estos conceptos -seguramente nuestra palabra más cercana es dormitorio, aunque despojada de la exclusividad de la función "dormir". El subtítulo del libro ayuda a esta comprensión: más allá de la sala de estar es una invitación al análisis de la casa desde los espacios y usos privados.

Esta mirada implica algunos riesgos, por lo que pudiera tener de exageración de la expresión del individualismo. Asumiendo esta posición, el autor localiza diferentes recursos arquitectónicos para integrar esa expresión individual en la casa y, en definitiva, en el edificio y en la ciudad. Aunque se amalgaman a modo de collage, repitiendo el estilo narrativo de Casa collage, en el libro se perciben dos tendencias: la agrupación dispersa de habitaciones -identificada en La Ricarda de Antonio Bonet, Can Lis de Jorn Utzon, la Villa Mandrot de Le Corbusier o la Casa Moriyama de Ryue Nishizawa- o la integración compacta que convierte a los pasillos en auténticos espacios urbanos -con los apartamentos de La Pedrera de Barba Corsini o la Residencia en la Universidad de Sant Andrews de James Stirling como ejemplos. En ambos casos la lectura nos lleva a una analogía entre casa y ciudad que refuerza la tesis del autor: la ciudad como agrupación de habitaciones.

Quizás el texto acusa un cierto exceso auto-referencial por parte del autor, y pueden echarse de menos algunas miradas hacia la habitación desde perspectivas más amplias que las puramente relativas a los usos (quizás sorprenda alguna ausencia entre las referencias, como pudiera ser Una habitación propia, de Virginia Woolf).  Aun así, los fans de Casa collage disfrutarán con La habitación. Las referencias literarias (Perez Galdós, Joseph Brodsky, Georges Perec) son oportunas, y la heterogeneidad y complejidad de la vida y los usos contemporáneos se muestran de una manera inteligente y sugerente.

David H. Falagán