1 dic. 2016

Arquia/Próxima 2016: Futuro imperfecto

Arquia/Próxima 2016: Futuro Imperfecto
Fundación Arquia, 2016

Arquia/próxima es el programa cultural de la Fundación Arquia, concebido para ofrecer apoyo a los arquitectos españoles en los diez primeros años de ejercicio profesional basándose en la difusión, promoción y puesta en valor de sus realizaciones y principios como profesionales. Este volumen recoge las 128 realizaciones catalogadas por el jurado de la edición 2014-2015, comisariado por Alberto Fernández Veiga: "Esta convocatoria, no pretende asentar las bases de la profesión en un futuro incierto; su objetivo fundamental es iniciar una reflexión que permita encarar la profesión con resistencia y sin melancolía. Una reflexión que sirva, tal vez, para que entre todos podamos dar sentido a la arquitectura en un futuro imperfecto".






Intencionadamente ambiguo, el título de la presente edición de los premios Arquia, Futuro Imperfecto, buscaba, en cierto modo, poner en relación el horizonte de nuestra profesión con el momento en el que vivimos. Y, al mismo tiempo, reconocer que el futuro, aquello que uno ansía casi con voluntad de salvación, nunca será perfecto y que, por tanto, el encuentro de nuestra profesión con la realidad, siempre estará alejado de lo que imaginábamos.

Tratar de sacar conclusiones y generalizar, a partir de una selección de proyectos como la presentada en esta edición de los Premios Arquia, no es fácil. Quizás sea una visión demasiado fragmentaria y parcial. Pero, al fin y al cabo, no hay nada más fragmentario y parcial que la propia realidad en la que vivimos y por tanto, sí que creo que esta selección puede servir para identificar en qué sentido se mueve la siguiente generación de arquitectos y, lo más importante, si las bases sobre las que asientan su trabajo siguen siendo sólidas.

Una vez superado los debates sobre las nuevas situaciones dentro de la profesión y la tarea de imaginar los nuevos caminos a los que se enfrenta la arquitectura, la próxima generación ha entendido que lo importante sigue siendo hacer. Es cierto que han cambiado las maneras. Ahora mismo ya no importa, como hace algunos años, romper con el pasado y con lo existente, quizás porque ya no es necesario sorprender.

Para la próxima generación, el sentido de las cosas pasa por consolidar, recuperar, completar o transformar y aceptar que insertarse en lo existente y pasar a formar parte de un continuo es necesario. Es algo que los últimos años de realidad han dejado en el presente y, en este sentido, creo que la siguiente generación ha entendido que todo ha cambiado.

Y se enfrentan a ello con resistencia y sin melancolía de un pasado mejor. Manejan en sus proyectos tanto la razón como la intuición, y están abiertos a todo lo que sucede en todas partes, y a lo que sucede fuera del mundo de uno, precisamente porque los límites se han diluido.

Y por último, algo que subyace en esta visión panorámica de la próxima generación es la necesidad de estar implicados. La siguiente generación puede mostrar más o menos riesgo en sus planteamientos y actitudes, pero no han perdido el compromiso.

Todo este análisis, obviamente, no garantiza el horizonte de la arquitectura en España en los próximos años, pero en cierto sentido permite encarar con optimismo todo lo que pueda suceder. Es cierto que todo es inestable, pero eso es algo que la próxima generación ha asumido entendiendo que las oportunidades se buscan y que no solo aparecen.

Reflexionar acerca de nuestro Futuro Imperfecto permite descubrir como las tensiones y las situaciones, aparentemente nuevas de la profesión, resultan territorios comunes para generaciones anteriores y uno se plantea, si al final, parafraseando a J.G. Ballard, los arquitectos no debemos sentirnos nunca cómodos porque, al final, la mejor arquitectura necesita siempre, tensión, estrés e incertidumbre.

Presentación de Alberto Veiga (Comisario V Edición 2014-2015 arquia/próxima) [http://fundacion.arquia.es]