21 oct. 2018

Retorno a la naturaleza de Álvaro Siza

Álvaro Siza Vieira. Piscinas en el mar
Álvaro Siza, Kenneth Frampton
Gustavo Gili, 2018

Entre finales de los años 1950 e inicios de la década de 1960, Álvaro Siza diseñó tres proyectos de pequeños y modestos equipamientos junto a la costa portuguesa. Los tres muestran un contacto extraordinario con la naturaleza, rasgo común durante la etapa de aprendizaje del arquitecto, por entonces todavía vinculado profesionalmente al maestro Fernando Távora. | Between the end of the 1950s and the beginning of the 1960s, Álvaro Siza designed three small and modest projects along the Portuguese coast. The three show an extraordinary contact with nature, common feature during the learning stage of the architect, by then still professionally linked to the master Fernando Távora.




Los tres proyectos, las piscinas de la Quinta da Conceiçao, las piscinas de Leça da Palmeira y la casa de té Boa Nova, forman parte del itinerario recorrido por el profesor Kenneth Frampton y el propio Álvaro Siza, junto al fotógrafo Vincent Mentzel, como homenaje al arquitecto portugués tras la obtención del Premio Mies Crown Hall de las Américas (MCHAP) --concedido por el IIT bajo la dirección de Wiel Arets. La conversación entre Frampton y Siza, junto a las fotografías de Mentzel, configuran esta menuda pero cuidada publicación, que casi puede considerarse una guía comentada de viaje a las primeras obras de Siza.

La conversación entre ambos arquitectos es sugerente y directa. Las preguntas de Frampton no son retóricas, y las respuestas son honestas y nada pretenciosas. Las estrategias de trabajo, la importancia de la naturaleza y la topografía existente, la escala humana o incluso la política en relación al trabajo de la arquitectura son temas que aparecen en el diálogo. Hablando de la procedencia de la inspiración creativa, Siza comenta:

A uno le vuelven muchas cosas que ha visto, oído o pensado, porque nuestras vidas están hechas de muchas experiencias. Esto nos devuelve a la arquitectura, porque muchas cosas permanencen con nosotros, de modo que no lo podemos tener todo previsto de antemano. Cuando trabajamos en un proyecto, la cuestión no es de dónde ha surgido una u otra idea. Esta cuestión se plantea más tarde, y es solo entonces cuando comprendemos por qué hemos pensado en algo. O, tal vez, alguien dice algo que nos abre los ojos hacia algún aspecto latente.

Las fotografías de Mentzel completan este relato, registrando la atmósfera cercana de una arquitectura vivida. El conjunto es un viaje a los orígenes de una manera de hacer en la que la naturaleza --humana o paisajística-- siempre conserva el protagonismo.

David H. Falagán