1 feb. 2019

Konrad Wachsmann: Knots, Joints and Structures

Konrad Wachsmann and the Grapevine Structure
Marianne Kurkhalter, Christian Sumi (ed.)
Park Books, 2018

Raro es el relato arquitectónico en el que el nombre de Konrad Wachsmann no aparezca ligado al de Buckminster Fuller, Jean Prouvé, Richard Rogers, Renzo Piano, Norman Foster, Ernö Goldfinger, etc., y no se intuya de fondo aquello que conocemos como arquitectura High Tech. | Rare is the architectural story in which the name of Konrad Wachsmann does not appear linked to Buckminster Fuller, Jean Prouvé, Richard Rogers, Renzo Piano, Norman Foster, Ernö Goldfinger, etc., and does not appear in the background what we know as High Tech Architecture.





Más allá de clasificaciones y etiquetas, todos los arriba mencionados comparten una concepción industrial de la construcción, que les hace ser considerados pioneros del movimiento High Tech. En el texto High Tech Architecture Colin Davies recordaba la importancia de la representatividad de la técnica, especialmente para aquellos que convirtieron el uso de tecnologías innovadoras en un estilo manierista de la modernidad.

Por el contrario, el trabajo de Wachsmann rebosa honestidad desde todos los puntos de vista. Formado en la Alemania de Tessenow y Poelzig, desde muy joven mostró inquietud por la construcción en madera y, tras emigrar a los Estados Unidos, profundizó en el conocimiento de las técnicas de prefabricación y construcción industrial. La curiosidad y la inquietud por desarrollar una arquitectura "colectiva" le llevaron a diseñar algunos de los sistemas estructurales más originales del siglo XX.

Entre ellos destaca la Grapevine Structure (1953), un modelo estructural basado en una junta sin nudos rígidos, capaz de generar de manera autónoma estructuras que facilitan la ocupación espacial entre dos planos horizontales. Se trata de una estructura orgánica que a primera vista recuerda incluso el modelo de conexiones neuronales del cerebro humano.

La publicación de Park Books registra de manera precisa las innovaciones más importantes propuestas por Wachsmann. Reproducciones gráficas originales y testimonios de quienes conocieron el valor pedagógico de su trabajo completan un volumen sumamente sugerente.

David H. Falagán

Beyond the classifications and labels, all the above mentioned share an industrial conception of construction, which makes them be considered pioneers of the High Tech movement. In the text High Tech Architecture Colin Davies recalled the importance of the representativeness of the technique, especially for those that turned the use of innovative technologies into a mannerist style of modernity.

On the contrary, Wachsmann's work overflows with honesty from all points of view. Formed in the Germany of Tessenow and Poelzig, from very young he showed concern for the construction in timber and, after emigrating to the United States, he deepened in the knowledge of the techniques of prefabrication and industrial construction. The curiosity and the restlessness to develop a "collective" architecture led him to design some of the most original structural systems of the 20th century.

Among them, the Grapevine Structure (1953) stands out, a structural model based on a joint without rigid knots, able to autonomously generate structures that facilitate spatial occupation between two horizontal planes. It is an organic structure that at first sight reminds even the model of neuronal connections of the human brain.

This publication of Park Books accurately records the most important innovations proposed by Wachsmann. Original graphic reproductions and testimonies of those who knew the pedagogical value of his work complete an extremely suggestive volume.